201504.23
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Discriminación y xenofobia.

Unos de los tabus en la inmigración es la discriminación y xenofobia que se tiene a los extranjeros. No vamos a negar que existe en España como en todos los lugares del mundo. Pero afortunadamente no es un hecho generalizado. Solo son ciertas partes de la población mínimas que resultan ser extremistas.

La discriminación nace casi siempre desde la ignorancia y desde los complejos. Debemos saber que la gran mayoría de la población española son analfabetos funcionales. Es decir, tiene un grado mínimo de estudios y cuentan con una cultura general aceptable. Sin embargo al momento de encontrarse a otra cultura o idioma saltan los mecanismos de defensa que pueden llegar a la discriminación y racismo.

En estos casos lo más conveniente es explicar con calma las diferencias culturales con muy buena disposición, jamas generar desconfianza o responder a la defensiva. Esto ocurre muchas veces y en cuando el enfrentamiento es ya inevitable. cuando veamos que la otra parte tiene una cerrazón muy grande, lo mejor es abandonar el ambiente. Jamas lograremos que una radical cambie de ideas, y tampoco es nuestra misión en esta vida.  Gente extremista habrá en todas partes. No perdamos tiempo ni energías en tratar con cada uno de ellos.

Cuando se explican bien las características de nuestra cultura u origen, se genera curiosidad y confianza. El ambiente cambiará  a favor nuestro y se notará la aceptación hasta cierto punto, pero sobre todo se notará el respeto. Con el tiempo  se generará admiración por el valor de cambiar de país, de cultura y de todo. Los españoles no son muy dados a la migración, excepto esta nueva generación afectada por la crisis. Tampoco son muy abiertos a los idiomas, solo los más jóvenes. Pero en ese sector no se ve discriminación ni nada similar. Son muy abiertos y cálidos en su trato.